Honrar a nuestros padres

Estimados lectores, el día de hoy quiero expresar mi más sincera felicitación a todos los hijos que hemos tenido la dicha de contar con un padre. Este artículo es dedicado especialmente al mío, ya que tengo la fortuna de tenerlo todavía conmigo y es mi oportunidad para agradecer y apreciar todo lo que me ha dado. ¡Gracias por todo Pá, te quiero y te admiro!!!
La semana pasada hablamos sobre la importancia de la presencia del padre en la vida de los hijos; sin embargo, ahora vamos a hablar sobre la importancia de honrar a nuestro padre, ya que, desgraciadamente, en muchas ocasiones guardamos muchos resentimientos innecesarios contra ellos; los cuales, nos llevan a no poder solucionar muchas situaciones en la vida, repitiendo historias de dolor.
Desgraciadamente, muchas madres cometen el error de hablar mal del padre ante sus hijos para hacer alianzas, lo cual, crea confusión, rabia y dolor en los ellos. Es una forma muy cruel de alejarlos de su papá…  Inclusive el tema de la alienación parental es algo extremadamente común, tomando a los hijos como rehenes al privarlos de la presencia, el cariño y el cuidado de ellos. ¡Aun me asombro cómo se puede condicionar para que un padre vea a sus hijos!!! Estas madres, no se dan cuenta del daño que les provocan a los críos en aras de clamar venganza. Estoy de acuerdo con que hay padres muy tóxicos de los cuales es mejor alejar a los hijos, aquellos que maltratan física y emocionalmente a ellos o a las madres, aquellos con adicciones que pongan en riesgo la vida del menor; sin embargo, hay padres muy amorosos y responsables que se ven sometidos a ver crecer a la distancia sin poder intervenir en cuestiones importantes para ellos.
Para las Constelaciones Familiares, es fundamental poder tomar la energía y el amor proveniente de él, para después poder voltearnos hacia la vida y hacer algo muy bueno con ella, a través de nuestros hijos o a través de nuestras obras, independientemente de cómo haya sido, ya que al hacerlo, te liberas de una carga que sólo a él le corresponde. Si él causó daño, él lo tiene que llevar y no tú como hij@. A ti te corresponde hacerte cargo de lo tuyo solamente. Ya que, cuando puedes honrarlo, puedes abrirte hacia la vida y recibir lo mejor de ella para ti y tus descendientes. Es por ello que te comparto la oración para la vida de Bert Hellinger que te ayudará a lograrlo:
Querido papá/ querido papi,
tomo la vida de ti, como tú me la has pasado,
con lo bueno y con lo malo,
con el precio que tú has pagado
y que yo habré de pagar.
La aprovecharé y la nutriré para alegría tuya
(y en tu memoria).
No habrá sido en vano,
La sujeto firmemente y  la honro,
y si puedo, la pasaré, como tú lo hiciste.
Te tomo como mi padre,
así como tú puedes tomarme como tu hijo/ hija.
Tú eres el padre correcto para mí,
y yo soy el (la) hijo/ hija correct@ para ti.
Tú eres la grande y yo el pequeño/ la pequeña.
Tú das y yo tomo.
Querido papá:
Me alegro de que hayas elegido a mamá.
Ambos son los únicos y verdaderos para mí.
Sólo ustedes.
Ahora bien, te comparto otro ejercicio que te puede ayudar a sanar las heridas y reconciliarte con él.
Carta a mi padre:

·         Primer paso: Pon en manos de Dios o un Ser Superior a tu padre. Por ejemplo; papá que Dios te Bendiga y te ilumine hoy y siempre.
·         Segundo paso: Vas a contar tu historia, lo que a ti te dolió, sin juzgar a tu padre. Por ejemplo; papá a mi me dolió que no te ocuparas de mi, que siempre estuvieras preocupado por tus cosas y también me dolió no recibir muestras de afecto de tu parte etc. Cuenta tu dolor.
·         Tercer paso: Ve un futuro lleno de amor paz y alegría para tu padre. Ejemplo; te deseo un futuro lleno de paz, felicidad, amor y abundancia económica y que Dios te conceda lo que tú tanto anhelas en la vida. Gracias, gracias, gracias, paz y amor para ti y  para tus seres queridos.
Te invito a sanar, resolver y superar todos los asuntos que tengas en relación a tus padres y te permitas crear una nueva experiencia de amor y perdón en relación a ellos…
¡Feliz semana!!!


La importancia del padre

¡Muy buenos días estimados lectores! El día de hoy vamos a comenzar a festejar a los papás, empezando por hablar de su importancia en la vida de los hijos. Normalmente, le damos mayor preponderancia a la madre, sin embargo, la función del él en la vida de los críos es fundamental para su buen desarrollo.
A través del padre, recibimos la fuerza para afrontar la vida, la seguridad, la confianza, el manejo de los límites y el poder personal. Aporta gran parte de la autoestima de las hijas, principalmente. Su influencia determinará en gran medida, el éxito o no que tengan tanto en lo económico como en sus relaciones de pareja. Para las niñas, el padre es su primer amor, de acuerdo a como haya sido la relación con él, la mujer buscará repetir esos esquemas en su relación de pareja. Cuando el padre cubre sus necesidades básicas, de alimentación, techo, salud, etc.,  pero, sobre todo, las emocionales, tales como, atención, cariño, cuidado, protección, atención y escucha; es decir, si estuvo disponible para ella, si se sintió vista y reconocida por él, tomada en cuenta y respetada por ser quien era, tenderá a repetir este patrón al momento de buscar una pareja, ya que de manera inconsciente tratará de encontrar lo que ella conoce en cuanto a lo que aprendió de papá y el trato que tanto ella como su madre hayan recibido. Y, cuando esta hija ha recibido la energía positiva del padre, hará que se valore a sí misma y a su cuerpo, desarrollando una sexualidad más sana.
Cuando el padre ha estado ausente en la vida de sus hijas o ha sido rechazada por él, generará en ella una huella de abandono que provocará que desarrolle un “apego ansioso”, entrando a relaciones de dependencia, donde inconscientemente atrae a hombres poco comprometidos, distantes o que las abandonan igual que el padre, generando en ella una gran angustia al no creerse merecedora del amor, el cuidado y la compañía.
Ahora bien, cuando el padre es controlador hará que sus hijas se conviertan en mujeres sometidas y sumisas con sus parejas, no pudiendo asumir su responsabilidad ante la vida y no poniendo límites. Cuando ha sido un padre violento y maltratador, por cuestión lógica la hija entrará en relaciones de abuso con sus parejas.
Obviamente los hijos varones tenderán a repetir el ejemplo visto en casa. El padre para ellos es el primer héroe, y por supuesto, que al igual que las niñas, es imprescindible su presencia en su vida, no sólo para tomar su energía de vida, sino también, para que les modelen a los chicos las conductas masculinas  (hacer, producir, resolver problemas, explorar, aventurarse, etc.), que les permitirán hacer frente a la vida de la mejor manera.
En cuanto al éxito y a la cuestión económica, también la influencia de él es fundamental, precisamente porque ellos están en el “hacer” y “producir”, es parte de su naturaleza. Cuando los hijos se sienten seguros en su “hacer” y han tomado esta autoestima del padre, se sentirán capaces de lograr sus metas y obtener resultados.
Pero, ¿qué hacemos si tenemos resentimientos con nuestros padres? Es importante comprender en primera instancia que, ellos traen su propia historia, sus propias cargas, y que a nosotros no nos toca juzgarlos como hijos, sino, simplemente aceptar que ellos hicieron lo que pudieron con las herramientas con las que contaron. Liberarte de resentimientos te permitirá sanar las heridas y dirigirte hacia la vida que es lo que nos corresponde a los hijos. Mientras no lo hagas, seguirás repitiendo los mismos esquemas de dolor que no te han funcionado.
¿Cómo lo hacemos? Te propongo los siguientes ejercicios:
Þ    Asiste con tu padre o con quien represente su energía (En caso de padre ausente) y pide que te de un abrazo. En tu mente repite: “Papá tomo mi energía. Me vuelvo poderosa, segura y fuerte. Acepto mi responsabilidad para conducir mi vida como la persona adulta que ahora soy.”
Þ    Escribe una carta con puño y letra donde saldes cuentas pendientes con tu figura paterna. Puedes ser explicita pues no la entregaremos a la persona. Solo nos permitirá limpiar nuestra mente. Una vez terminada léela en voz alta y después quémala y tira las cenizas al WC, ya que el fuego purifica y el agua limpia.
La próxima semana hablaré de la importancia de honrar a nuestro padre. ¡Les deseo una semana llena de éxitos!!

¿Estás en sintonía con el dinero?

¡Muy buenos días estimados lectores! Hoy vamos a hablar de nuestra relación con el dinero; ya que lo natural es estar bien, tener éxito y abundancia, poder disfrutarla y fluir con la vida. Sin embargo, es un tema muy complejo, ya que, la ausencia o presencia de él tiene que ver con aspectos biológicos y emocionales, así como, con nuestras creencias limitantes que vienen tanto del proyecto sentido (proceso de nacimiento),  del transgeneracional, así como las adquiridas a lo largo de la vida.
Tener dinero, también tiene que ver con el disfrute de la vida. Si por ejemplo, trabajas en algo que no te gusta, aunque obtengas los recursos que tú quieres, te sentirás cansado, apático, aburrido. ¿El dinero está contribuyendo a mejorar tu estado interior?
A su vez, este estado interior va a determinar tu salud. Por tanto, entre mejor sea tu estado interno, el estado de tu alma,  tendrás más salud, pero también más dinero y éxito. ¡Todo está ligado! Es importante que entiendas que todas las dificultades se van a materializar. El no tener dinero, no disfrutar del tiempo libre, no disfrutar del dinero porque te cuesta gastar, perderlo, no ganarlo, vivir con lo mínimo, sacrificarse al no darse permiso para disfrutarlo; no tener el trabajo deseado o no saber qué hacer; no conseguir los objetivos planteados, son en realidad una enfermedad del alma. El dinero en realidad no da la felicidad, pero sí calma los nervios y te ayuda a crear la vida que quieres para ti y tus seres queridos. No es que tengas buena o mala suerte en el tema. Sólo necesitas  revisar en qué momento de tu vida ha ocurrido algo en relación al tema.
Analicemos cada uno de estos aspectos.
1.    Aspectos Biológicos: En la época de las cavernas, si no cazaban, no vivían. De tal manera, que el primer miedo que tenemos ante la falta de dinero es, de manera inconsciente, a quedarnos sin comida y, por lo tanto, poner en riesgo la sobrevivencia. Por ejemplo: Si te quedas sin trabajo y no tienes ahorros, automáticamente, comenzarás a estar en respuesta al miedo a no poder subsistir.

2.    Proyecto sentido: Por ejemplo, cuando los padres esperan que los hijos materialicen lo que ellos no pudieron hacer. Aquí los temas a revisar es ver si no vienes a ser la pareja de alguno de tus padres simbólicamente hablando, servir a la causa del otro (hacer lo que los padres quieren), ser el salvador de tu familia, ser ilegítimo (el no ser reconocido no me da legitimidad para tenerlo), el sentir que  no tienes derecho, no tener un lugar o no poder pedir lo propio.
3.    Transgeneracional:. Revisar la historia sobre el dinero y el éxito, resulta ser muy sanador para la persona y sus descendientes. Aquí es importante revisar el tema de las herencias en el sistema familiar (tuya, de tus padres o anteriores). Cualquier reparto injusto tiene una energía bloqueada. También los secretos guardados en la familia con respecto al dinero afectan hoy tu economía. O las lealtades sistémicas, si en tu familia nunca ha habido dinero, se te puede hacer muy difícil hacerlo. Por ejemplo, te empiezan a envidiar o a burlarse porque lo tienes. Y, para poder pertenecer a tu familia necesitas a regresar a la condición de carencia en la que están todos. El no pertenecer a tu sistema pone en un gran estrés a tu organismo, porque significa biológicamente muerte. A esto se le llama “neurosis de clase”.
Revisar los siguientes temas del transgeneracional; pérdidas de dinero, dilapidación de la fortuna, quiebras, ruinas, estafas, engaños, robos, cárcel, traición y situaciones de guerra.
4.    Creencias adquiridas a partir del proceso de nacimiento: ¿Qué se vivía y hablaba en casa con respecto al dinero?
Ejercicio: Te voy a pedir que tomes uno o varios billetes y los pongas en tus manos. Cuando lo toco, ¿qué siento?, ¿qué se mueve interiormente? Tanto física como emocionalmente. Te sientes a gusto con él o no. Traslada estos sentimientos a tu vida. Por ejemplo: Si ni siquiera quiero agarrarlo, el dinero no va a llegar. Si te da miedo que el dinero se vaya, tal cual, se va a ir… ¿Qué actitud tienes ante el dinero? Es la actitud que tienes ante él lo que va a hacer que se aleje o se acerque.
Te invito a que durante varios días observes al menos una vez al día qué sensación corporal te provoca Y verás que tendrás muchas descargas de tensiones simplemente observando lo que sientes en el cuerpo  cuando tienes conciencia del billetito en la mano.
Recuerda que la naturaleza es abundante, cuantiosa, exuberante y pródiga. Tiene de todo para todos. 




Presencia

¡Muy feliz lunes mis estimados lectores! Esta semana hablaremos de un estudio muy interesante que hizo la investigadora de Harvard Amy Cuddy, en su libro “Presencia”, el cual trata sobre los criterios que utilizamos al conocer a alguien, y que determinarán la relación posterior que establezcamos con esa persona.
“El arte de la presencia es un cálido susurro, que ni el tiempo ni la ausencia pueden borrar”.
¿Alguna vez has sentido la llegada de una persona unos instantes antes de que estuviera delante de ti? ¿Te ha ocurrido en algún lugar con mucha gente reunida, que alguien llega y las miradas se dirigen hacia él o ella, algunos rostros se iluminan y algo cambia en el ambiente? ¿Resuenan dentro de ti palabras, frases, consejos, imágenes, recuerdos de alguna persona? Si has vivido algo de esto es que has conocido lo que es una persona con presencia. Son aquellas que dejan una huella por donde quiera que pasan, una huella que está conectada con su esencia, con lo que les hace únicos y diferentes.
Pero, primero definamos, ¿qué es la presencia? Es ser auténticos y expresar todo el potencial. Son aquellas que  todos saben que están ahí, que no tratan de crear impresiones para los demás, sino las que se manifiestan como realmente son y confían en sí mismos, sin pretensiones de ser más que cualquier otro. Eso determina que generen confianza  y  respeto con lo que son, hacen y dicen.
De acuerdo a su teoría, en cualquier situación,  es importante que las personas  hagamos sentir nuestra presencia ante los demás. Y esto se logra cuando la gente percibe tres cosas:
1.    Que uno crea su propia historia: Mostrar convicción y pasión cuando hablamos, lo cual creará la imagen de que somos auténticos.
2.    Que te muestres seguro sin ser arrogante: Mostrarse enérgico pero sin llegar a la agresividad, dispuesto a escuchar los puntos de vista de los demás para integrarlos, así como agregar valor a la vida de los otros.
3.    Que tu comunicación verbal y no verbal estén sincronizadas: Lo que conocemos como coherencia. Ser auténticos en la forma de expresarnos. Recuerda que a través de las neuronas espejo, las personas todo el tiempo estamos evaluando el comportamiento del otro para ver si es coherente o no con lo que dice.
En importante mencionar que cuando una persona tiene “presencia”, es porque está en su poder, es decir, está más pendiente de ser ella misma, que de tratar de aparentar para buscar la aprobación del otro y cumplir expectativas ajenas.
Así mismo señala que, de manera inconsciente, nos hacemos dos preguntas al establecer un primer contacto con alguien más:
· ¿Puedo confiar en esa persona? (La “confianza” la define como el “calidez” en la relación).
Como les he mencionado en otros artículos, la confianza es la raíz del amor. Sin ella es imposible mostrarse a otras personas y cuanti menos exponerse ante ellas. Por el contrario, cuando percibimos que podemos confiar en alguien más, nos mostraremos automáticamente mucho más abiertos y amigables. Así mismo, desde una perspectiva evolutiva, es mucho más importante para la sobrevivencia la confianza que cualquier otra cuestión.
· ¿Puedo respetar a esa persona? (El “respeto” lo define como la “competencia” en la relación). Al hacer el estudio, la mayor parte de los entrevistados mencionaron a la “competencia” era mucho más importante que la “calidez”, es decir, más importante generar respeto que confianza; sin embargo, es completamente al revés, ya que solo respetarás a alguien en quien confías. La competencia también se refiere al nivel de inteligencia y talento que tengas; es por ello, que muchos profesionales quieren impresionar en este sentido, tratando de lograrlo a través de mostrar sus capacidades, pero no centrándose en generar un clima de confianza que le permita al que tiene enfrente seguir interesándose por sus habilidades.
Amy Cuddy menciona: “Si alguien que estás tratando de impresionar no confía en ti, no vas a llegar muy lejos. De hecho incluso, podrías provocar sospechas y verte como alguien manipulador. Una persona cálida, digna de confianza, provoca una fuerte admiración”.
¿Qué tanta presencia crees que tienes?
¡Te deseo una semana llena de éxito!!!



Comunicación No violenta, 2ª parte

Mis estimados lectores, dándole continuación al artículo de la semana pasada sobre este método sumamente efectivo de comunicación, creado por Marshall R. Rosenberg, hoy les daré los pasos para realizarla.
Lo primero que debemos considerar antes de emitir un juicio, es hacer conclusiones sólo en base a los hechos observables, ya que normalmente, hacemos una interpretación de lo que pasa y eso nos desata a la loca de la casa, o sea, a la mente y empeoramos las posibilidades de desarrollar una buena comunicación. Por ejemplo: La otra persona se queda callada y yo interpreto que seguramente me está ocultando algo… Lo único observable es que se quedó callada. En lugar de irme con toda la caballería con frases tales como: “El que calla otorga”, “seguramente te quedas callad@ porque no te importa lo que a mí me pase”, “algo me estás ocultando”, “tu silencio dice más que mil palabras”, etc. Lo importante, es no dar por sentado nada y mejor preguntar: “¿A qué se debe que te quedes callad@?
Para Rosenberg, los pasos para llevar a cabo la CNV (Comunicación No Violenta), son los siguientes:
1. Preguntarme cómo me siento ante lo que me sucede en relación a otr@:
El problema aquí consiste en que somos analfabetas emocionales y nos cuesta ponerle nombre y apellido a lo que sentimos. Me siento triste, enojado, frustrado, impotente, desilusionado, confundido… Tenemos una gama enoooorme de emociones, pero no nos damos a la tarea de revisarnos. En este sentido te recomiendo que te imprimas de internet una lista de emociones positivas y negativas con el fin de que te sea más fácil irte relacionando con el lenguaje emocional. Vale la pena, así mismo, que una vez que identifiques la emoción, revises cómo la vive tu cuerpo. Por ejemplo: “siento enojo”, ¿dónde lo siento?, “lo siento en la boca del estómago”; “me siento triste”, ¿dónde lo siento?, “lo siento en el pecho”. Esto te ayudará a reconectarte con tu cuerpo emocional e irlo desarrollando más fácilmente cada día. Recuerda que el cuerpo habla todo el tiempo y, si no logras expresar tus emociones, se convertirán en síntoma o enfermedad.
2. ¿Qué necesito?: Como les he mencionado, las emociones sirven para identificar todas y cada una de nuestras necesidades, de tal manera que, una vez que ya supe cuál es mi emoción, puedo saber cuál es mi necesidad. Por ejemplo: “estoy enojado”, ¿qué necesito?, poner límites. Estoy triste, ¿qué necesito?, desahogarme, llorar y un abrazo. Me siento impotente, ¿qué necesito?, coraje para enfrentar una situación…
3. Expresar mi necesidad:
Este punto es muy importante porque es el que abre o cierra la comunicación. Cuando expreso mi necesidad con frases que comienzan con; “yo pienso”, “creo”, “opino”, “me parece”, son frases mentales, es decir, que hablan desde la razón. Automáticamente la conversación se volverá racional y se convertirá en un juego de poder, donde uno al otro tratará de demostrar que están equivocados; por lo tanto, no sirve.
Si queremos crear un lenguaje emocional, es importante comenzar con frases tales como: “yo siento”, “necesito”, “quiero”, “deseo”, “me gustaría”. Esta última frase en particular me parece muy asertiva e invita a la comunicación. Es importante recordar siempre que lo importante es ver cómo podemos satisfacer nuestras necesidades mutuamente, ya que cada quien tiene sus propias creencias y motivaciones. También que la buena comunicación parte de la base de la responsabilidad acerca de los propios sentimientos y necesidades.
Ejemplo: Ahora que llegas tarde de nuevo (hecho observable sin juicios), yo me siento frustrad@ (emoción), ya que teníamos un compromiso tú y yo donde ibas a llegar puntual a nuestras citas; me gustaría saber qué pasa y qué vas a hacer al respecto (necesidad).
En el caso anterior, estoy hablando desde lo que a mí me pasa con la conducta del otro y devolviéndole su responsabilidad al preguntarle qué va a hacer.
4. Preguntarle al otr@ cómo se siente con lo que yo le estoy diciendo:
En este sentido, recordar que la mayor parte de las personas al ser analfabetas emocionales no tendrán ni idea de cómo se sienten… Lo más seguro es que te contesten inmediatamente con frases racionales, tales como; “yo creo que…”, “lo que pasa es que…”, o con un ataque; “tú nunca te pones en mi lugar”. En este sentido te pido que seas paciente y regreses a la persona al ámbito emocional. Por ejemplo, “te pregunté cómo te sientes, no que crees”, “te pregunté cómo te sientes, no lo que pasa”, “sí me pongo en tu lugar y por eso te pregunto cómo te sientes”.
También te pueden contestar con el clásico “bien”, “mal”, “no sé”. Aquí es importante preguntarles, “¿cómo es bien?”, “¿cómo es mal?”, “¿cómo es no sé?”  No pases al siguiente punto hasta que la persona no haya expresado su emoción. Incluso se vale soplar emociones, para ello es importante que tú ya estés familiarizado con ellas.
5. Preguntarle al otr@, qué necesita:
Este punto es fundamental porque ya están las necesidades tuyas y del otro en la mesa. Esto es lo que permitirá lograr acuerdos. Es una realidad que no siempre se van a poder resolver las necesidades de ambas partes al 100%, pero es importante tratar en la medida de lo posible de resolverlas de la mejor manera.
Te invito a que pongas en práctica este método, ¡verás que los resultados son fantásticos!!! ¡Que tengas una muy feliz semana!!!



Comunicación No Violenta

Estimados amigos, les deseo que tengan un muy buen inicio de semana. En esta ocasión, vamos a hablar de un método que a mí en lo particular me encanta por su sencillez, eficacia y resultados sobretodo… Les voy a compartir un método que ha funcionado maravillosamente a nivel mundial llamado “Comunicación No Violenta” de Marshall R. Rosenberg. Éste hombre ha trabajado con comunidades con altos índices de violencia como son, “El Bronx” en Nueva York, Palestina y Sudáfrica, entre otras, reduciendo los conflictos significativamente y mejorando la comunicación, acercando a las personas en vez de alejarlas.
Pero veamos, ¿cómo empieza un conflicto? Resulta que los seres humanos, somos seres de necesidades, todo el tiempo las tenemos; el problema empieza cuando no tenemos conciencia de ellas, porque no tenemos conciencia de lo que sentimos, tanto corporal, como emocionalmente y, por lo tanto, no las expresamos o vamos pidiendo cosas que no son las que realmente necesitamos; esto a su vez, provocará que reaccionemos en consecuencia. Cuando pedimos, por tanto, la otra parte no querrá satisfacer nuestra necesidad con gusto, ya que normalmente vendrá en forma de reclamo, presión, chantaje, amenaza u obligación.
Por otra parte, no estamos acostumbrados a escuchar, nuestra cara está presente, pero nuestra mente ausente, lo cual provoca que la persona que habla se sienta poco tomada en cuenta o no escuchada, actuando en consecuencia. Se cerrará, reclamará o simplemente no pedirá, lo cual creará como resultado que nos desconectemos el uno del otro… Esta es la base de todos los conflictos en las relaciones, que se manifestarán a través de agresiones veladas o evidentes.
Otro gran error en la comunicación es que le jugamos al “clarividente”, “intérprete traductor” o al “terapeuta”: “Yo sé lo que a ti te pasa”, “seguramente estás pensando”, “lo que tú necesitas”, “ya te conozco, no me tienes que decir nada”, “lo que tú deberías hacer es…”, y una larga lista de frases que demuestran que somos todo menos empáticos (ponernos en los zapatos del otro) y, sobretodo, realmente estar presente en la conversación con el otro. Lo más grave es que estamos emitiendo juicios todo el tiempo hacia el otro.
Yo te quiero preguntar, ¿cómo te sientes cuando no eres escuchado por el otro? No es nada agradable, ¿verdad?
Pero, ¿por qué funcionamos así? Porque fuimos educados para no querernos sentir culpables. Para ello, necesitamos demostrar que tenemos la razón, sintiéndonos así buenos e inocentes… No fuimos educados para expresar nuestras emociones y necesidades. Cuando nos comunicamos de la forma tradicional se vuelve finalmente un juego de poder, donde yo quiero demostrar que el otro está equivocado. El otro hará su propia parte para demostrar que yo soy el que está en el error. Cuánto tiempo perdemos tratando de demostrar nuestro poder sobre el otro… ¿Cómo crees que te van a querer dar naturalmente así? Te darán o darás desde la obligación, no desde una elección natural y placentera. Es más, en este juego macabro, cometemos incluso el error de tener la respuesta antes de que el otro termine de hablar. Es decir, no estamos presentes con el otro, estamos en guardia con el otro dispuestos a atacar hasta morir.
Otro error en nuestras relaciones es que funcionamos en base a imágenes pre-diseñadas acerca del otro. Es decir, rigidizamos lo que es el otro, en vez de ver con nuevos ojos al que tengo enfrente. Si tú no eres igual que el de ayer, ¿por qué el otro tendría que ser el mismo?
Cada vez que usamos frases como: “Yo pienso”, “yo creo”, “opino”, “me parece”, “lo que pasa es que…”, son frases hechas desde la razón, no desde la emoción, lo cual provocará automáticamente, que la otra parte se ponga en guardia y se cierre a la comunicación. En cambio, cuando usamos frases emocionales, tales como: “yo siento”, “necesito”, “me gustaría”, invito a que la otra parte también exprese sus emociones y necesidades.
El saber comunicarnos tiene una función importantísima en el ser humano, ya que al ser capaces de entender los sentimientos y necesidades mutuas, nos ayuda a poder satisfacerlas, lo cual crea conexión entre ambas partes, haciendo que “el dar” sea natural y fluido.
La semana entrante continuaremos con este tema tan importante, en donde te mostraré los pasos de este método.
Si quieres hacerme algún comentario, dudas o sugerencias, te invito a que me escribas un correo o un tweet… ¡Feliz semana!!!



Honremos a las madres

A todas las madres que nos hacen el favor de leernos, les dedico este artículo con mucho cariño, deseando que la pasen muy apapachadas y queridas por los suyos.
¿Saben cómo funcionaban las familias en los primeros tiempos? Pues resulta que los seres humanos somos gregarios, es decir, como buen mamífero, nos gusta vivir con la tribu. Sin embargo, la sobrevivencia en aquellos momentos, era sumamente compleja; cuando los hombres se iban de casa, las mujeres se quedaban con los críos y entre todos se protegían. Los hijos no eran tanto de mamá y papá, sino de la tribu, por lo cual, se cuidaban unos a otros. Es decir, al tener una comunidad más cohesionada y protectora, las mujeres y los niños podían sentir mayor seguridad. Pero, ¿qué pasa en la actualidad? Desgraciadamente, un gran número de madres crían solas a sus hijos, sin ninguna contención, ni apoyo por parte de los padres y de la sociedad. En esta época de cambios que nos toca vivir, desgraciadamente, estamos fomentando una sociedad con madres llenas de miedo, cansadas, agotadas, sin más apoyo que sus dos manos para trabajar, no pudiendo cuidar debidamente a sus hijos, quienes a su vez, crecen en manos de abuelos, personal de servicio (si bien les va), o solos… He escuchado historias terribles de niños de 5 – 6 años, que se tienen que hacer cargo de los más pequeños, de las tareas de la casa, en fin… Las secuelas para estos niños desprotegidos, ya lo sabemos todos, serán las conductas de riesgo (alcohol, drogas, promiscuidad, embarazos no deseados, depresión, suicidios, etc.).  Se nos olvida que la madre es el símbolo de la vida y como sociedad necesitamos urgentemente crear programas de apoyo para ellas, de formación de redes comunitarias donde podamos verdaderamente contenerlas a ellas y a sus criaturas.
Por otra parte, muchas mujeres se encuentran en la eterna disyuntiva de: si trabajo – descuido a mis hijos; si no trabajo y me quedo con los hijos – no puedo desarrollarme profesionalmente o el dinero no alcanza. Es decir, nos sentimos culpables de cualquiera de las dos formas… ¡Qué relajo! Yo invito a las madres a que en la medida que puedan hacerlo, se queden con sus hijos, los disfruten sin sentirse culpables por no trabajar, el regalo que se están dando y les están dando será fundamental para su sano desarrollo. Es correcto que el trabajo de ama de casa es mal pagado y poco reconocido, sin embargo, la recompensa viene con los años… Es una realidad que para otras de nosotras, no hay opción, o trabajas o trabajas… Sin embargo, es importante que nos quitemos culpas por hacerlo, ya que finalmente lo estamos haciendo para ellos, para procurarles un bienestar. Yo sé que también esta culpa viene aparejada de impotencia y frustración; cuántas de nosotras quisiéramos estar con nuestros hijos y no podemos, pero, pelearnos con la realidad nos aumenta más el estrés; por lo tanto, es importante ser más compasivas con nosotras mismas y aceptar de la mejor manera esto que nos toca vivir, tratando de encontrar el significado o sentido de lo que estamos haciendo, es decir, el “para qué”, el para qué trabajo, el para qué me esfuerzo tanto, el para qué sigo creciendo profesionalmente, etc.
Ahora bien, cambiando de tema, de acuerdo a las Constelaciones Familiares, los hijos necesitan honrar a la madre para tomar de ella la energía de vida y el amor que viene de ella y de sus ancestros, para así poder pasarla a su vez, ya sea,  a través de sus hijos o a través de sus obras. A la madre se le honra independientemente de cómo haya sido, simplemente por darte la vida. Lo que sucede muchas veces, es que los hijos con o sin razón, muchas veces guardamos muchos resentimientos hacia nuestra madre, lo cual nos impide en la vida adulta relacionarnos adecuadamente y generar abundancia. Yo te invito a que, si tienes resentimientos con tu mamá, hagas un trabajo de disolución de estas emociones negativas, que te lleven a la comprensión de que ella también traía su propia historia, que a ti no te toca juzgar, ni cargar. Simplemente devuélvele su responsabilidad por el daño causado y vive en paz. La liberas y te liberas. Como diría San Ignacio de Loyola: “Si pudiéramos comprender, no tendríamos necesidad de perdonar”.
Por último, a los hombres, los invito a que valoren y cuiden a sus mujeres, si ellas se sienten amadas por ustedes, lo manifestará en el cuidado a su familia.
¡Feliz Día de las Madres!



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